Lectura 5

Edgardo Lander en su artículo plantea que es necesario que existan visiones utópicas para tener una percepción del mundo ideal y por ello, se debe luchar todo lo posible para alcanzar la materialización de esas utopías. Sin embargo, existen quienes se opongan a nuestras utopías y que consideren nuestra percepción del mundo ideal como el peor mundo posible, pues lo que ellos esperan de una utopía se rige por intereses distintos. La hegemonía del capitalismo, tiene una utopía fundamentada en el libre comercio y la globalización como formas de progreso y poder económico, la cual se opone a la utopía de la igualdad social, pues dicha forma de vivir solo aumenta la brecha existente entre los poderosos y los pobres. Ante esta situación, Lander señala que las universidades deberían preocuparse por los conocimientos que en ellas se producen, porque muchas veces la producción intelectual de las universidades latinoamericanas se ha fundamentado en aspectos que fomentan la visión de mundo de la hegemonía capitalista.




Apoyo la idea de Lander al decir que la utopía presentada por la hegemonía capitalista es totalmente imposible por varios aspectos. Es contradictorio hablar de ganancias y progreso económico, cuando los recursos naturales del planeta se están agotando, los cuales forman parte indispensable del capital de la humanidad. Para que existiera un progreso real, se debería dar un tiempo prudente para que esos recursos naturales se regeneren, antes de volver a explotarlos, pero no se hace de este modo.
También creo que las universidades latinoamericanas han hecho grandes esfuerzos por luchar a favor de la igualdad y el bienestar social; sin embargo, la construcción de conocimientos que se ha dado, muchas veces está fundamentada en concepciones teóricas y disciplinares que no van acordes con nuestra realidad social y más bien, se sustentan en los intereses del esquema capitalista y de la globalización.
Para concluir, es importante destacar que la utopía capitalista no es la única alternativa para alcanzar el bienestar y el progreso de la humanidad, como nos han hecho creer las potencias mundiales, debemos plantear nuevas propuestas para mejorar nuestra condición sin transgredir los derechos humanos. Como bien lo señala Lander, la idea de un mercado libre no concuerda con los principios democráticos, pues el hecho de obligar a los países menos desarrollados a abrir sus mercados sin regulación, solo beneficia a los más poderosos económicamente y pasa por encima de los derechos de los comerciantes nacionales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

INICIO

   En el presente blog, se exponen los principales aprendizajes obtenidos en las lecturas asignadas para el curso Retos y perspectivas ...