En el capítulo I del texto Pedagogía del futuro, los autores
plantean diferentes aspectos relevantes con respecto a la relación que existe
entre la educación y la modernidad. Gómez y Mora señalan que la modernidad se
ha constituido mediante un sistema que le atribuye gran importancia al ámbito
económico, por lo cual todo sujeto que esté inmerso en esta sociedad moderna,
debe actuar en función de dicho sistema. Las exigencias de la modernidad,
buscan a individuos competentes en las demandas del mercado laboral, que se
comporten según un esquema social que es considerado como lo correcto y sobre
todo, la modernidad promueve una estandarización de todas las personas en
relación con sus formas de vida, con el fin de que no se altere el orden
establecido por los grupos dominantes. Es aquí cuando la educación ejerce un
papel fundamental en cuanto a la legitimación de la modernidad, pues es a
través de los centros educativos donde se implantan las normas a seguir en esta
sociedad moderna; todo sujeto que las siga tendrá éxito y aceptación, quienes
transgredan el orden serán rechazados y contribuirán al desequilibrio.
Ahora bien, una vez presentada
una breve reseña sobre lo tratado en esta primera lectura, me interesa aportar
mi parecer en relación con todo lo anterior. Estoy de acuerdo con la idea que
plantean los autores al señalar que la educación se mueve según los intereses de
una determinada sociedad y de acuerdo con los designios de los grupos
dominantes, debido a que son ellos quienes estipulan lo que debe de hacerse e
incluso pensarse. Esto es totalmente comprobable al leer los planes de estudio
de cada disciplina aprobados por el MEP, pues si nos detenemos a analizarlos
con detalle, se puede observar que a pesar de las diferentes modificaciones que
han tenido, siguen privilegiando el aprendizaje memorístico y acrítico en su
forma de abordar y evaluar cada contenido, es decir, no permiten que los
estudiantes reflexionen y analicen totalmente la realidad en la que se
encuentran, porque el sistema educativo no los deja ir más allá de lo que por
norma se debería aprender.
También estoy de acuerdo con
los autores, al decir que la modernidad busca estandarizar a los sujetos según
los intereses de la modernidad. Lo podemos ver en el hecho de que los niños,
como bien destacan los autores, son vistos como un recurso económico del cual
depende el futuro de una sociedad, por lo tanto, el sistema educativo debe
moldearlos para que sean funcionales y productivos. Lo más negativo de todo
esto, es que desde su infancia hasta su adultez, cada individuo va perdiendo
muchos elementos que lo hacían innovador a nivel social, porque la educación se
deshace poco a poco de todas esas cualidades que transgreden las normas de la
modernidad, incluso se anula la creatividad del sujeto por ser considerada
innecesaria en este mundo tan estandarizado.
En síntesis, la reflexión que
puedo hacer de esta lectura es que como docentes debemos luchar con más
vehemencia contra la dominación impuesta por la modernidad, porque si le
dejamos el paso libre a este modelo de vida, nuestros estudiantes irán
perdiendo de vista quiénes son realmente debido a ese proceso de estandarización
y anulación del sujeto y además, solo se moverán en función de un beneficio
económico.