Con base en lo expuesto por
Pinto (2012), la educación latinoamericana debe preocuparse por formar un
sujeto con un sentido de pertenencia hacia su contexto sociocultural de origen.
Los educadores deb3en procurar la consolidación de individuos situados, este
concepto remite a la idea de que los estudiantes deben convertirse en personas
con una alta conciencia identitaria, por lo cual deben ser capaces de
comprender y defender la identidad territorial, social y cultural
latinoamericana, lugar del que provienen y al que le deben su historia. Pinto
señala que todas las personas tenemos nuestras características individuales,
sin embargo esa individualidad se la debemos al proceso de constante
interacción con otros sujetos cercanos a nuestra realidad y con los cuales
debemos asimilarnos, por esta razón es que todos los latinoamericanos somos
sujetos situados.
Dentro de las ideas que me
interesa resaltar de esta lectura, puedo retomar uno de los aportes hechos por
la Pedagogía Crítica, al señalar que la práctica educativa debe proporcionar
herramientas para que la educación se convierta en el medio para alcanzar la
libertad de los pueblos. Estoy a favor de este planteamiento, debido a que la
educación constituye a los sujetos que conforman una sociedad y si a estos
sujetos se les implanta un pensamiento crítico que vaya más allá de la transmisión
de conocimientos, los estudiantes llegarán a ser personas analíticas y no se
dejarán subordinar tan fácilmente.
También estoy de acuerdo con
que los profesores deben promover con mayor vehemencia la visión de mundo
proveniente de nuestra propia cultura latinoamericana por encima de la visión
de mundo impuesta por las grandes potencias mundiales. El pensamiento
latinoamericano está constituido por muchos aportes, entre ellos los brindados
por las culturas indígenas; es importante exaltar a través de la educación nuestra
identidad y a partir de ella construir nuestra propia lógica de lo que es el
progreso, que también es válida (no solo es aceptable buscar el progreso
mediante la imitación del modelo sociocultural de las potencias mundiales, pues
Latinoamérica también tiene su visión de mundo). Todo este discurso es
importante, porque de este modo se consolidará con mayor fuerza la identidad
latinoamericana en los estudiantes y así, la sociedad podrá constituirse por
sujetos situados.
Entonces, en este texto Pinto resalta
constantemente esa necesidad de que de una vez por todas, la educación se
convierta en el medio que logre crear una consciencia real de lo que somos como
latinoamericanos y de esta manera, podremos defender nuestros intereses ante el
resto del mundo.